Eva tenía 4 años recién cumplidos cuando una serie de presuntas negligencias médicas nos la arrebataron. Decimos presuntas porque existe, pendiente de resolución judicial, una querella criminal por homicidio contra dos pediatras de La Coruña, que trabajan en el Hospital Modelo y tienen también sus propias consultas: el Dr. Julio González Yebra-Pimentel y la Dra. Mª del Carmen García Cabanas.
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viernes, 22 de marzo de 2019
Vídeo resumen del caso de Eva
Hay mucha gente que no sabe exactamente lo que le sucedió a Eva. Por eso hoy comparto con vosotros un vídeo muy cortito resumiendo todo mucho. Si queréis preguntarme algo más, os responderé encantada. Ojalá conociendo este caso, no se repita nunca más nada similar. #PorEva #Justiciaya
jueves, 24 de noviembre de 2016
La Justicia también llora
El día que Eva murió pensamos que había sido porque ella no fue capaz de reaccionar bien al tratamiento que le habían pautado para subirle los niveles de sodio en sangre. Pero tras la lectura de su historia clínica, sospechamos que su fallecimiento se podía haber evitado y por este motivo presentamos una querella criminal contra los pediatras que la atendieron, Julio González Yebra-Pimentel y María del Carmen García Cabanas. Finalmente, tras casi seis años, la juez de instrucción dictó auto de apertura de juicio oral por considerar la existencia de indicios de criminalidad contra ambos pediatras y solo contra ellos.
Durante el proceso de instrucción ambos pediatras se negaron a responder a nuestras preguntas acogiéndose a su derecho a no declarar. Empezamos mal.
La médico forense (que es la perito del juzgado) emitió un informe en el que afirmaba que la bajada de sodio que Eva sufrió tras ser operada de amígdalas y vegetaciones de forma satisfactoria, fue de tal entidad que se considera como muy grave, pues de no ser tratada correctamente, puede provocar a quien la padece la muerte, como finalmente aconteció. Además, recalca la forense, que el tratamiento pautado por el Dr. Pimentel fue erróneo por resultar escaso en cantidades y lento en el tiempo de administración. Incluso este doctor, afirma la forense, ordenó administrar un tipo de suero a la niña que todavía agravó más su estado, pues por su composición le provocó una mayor bajada de los niveles de sodio. Al no estar correctamente tratada, Eva empeoró y sufrió una convulsión a las 5 de la madrugada; el Dr. Pimentel, a pesar de ser avisado por la enfermera, decide que es suficiente administrar un relajante a la niña para que esa convulsión ceda, pero no acude al hospital a examinar su estado, ni a investigar los motivos de que haya empeorado, ni solicita analíticas para estudiar si el tratamiento que le pautó estaba produciendo el efecto esperado. Simplemente decide quedarse en su casa. No sabemos si reaccionó así porque al día siguiente tenía que entrar a trabajar en el Centro de Salud de Órdenes a las 8 de la mañana... El caso es que no acudió a ver a la niña y a la mañana siguiente el nivel de sodio todavía había bajado más.
Entonces, esa mañana, se hace cargo de Eva la pediatra García Cabanas, quien a pesar de ver en las analíticas que el sodio de la niña había bajado en lugar de subir como se esperaba y resultaba necesario, opta por mantener el tratamiento. No sabemos si por no contradecir la orden médica de su compañero o por falta de pericia. Esta doctora informó a la familia de que los valores de sodio estaban recuperándose, cuando en realidad era mentira; tampoco nos dijo que Eva tuvo una parada cardiorespiratoria a media mañana; ni que el segundo TAC que se le realiza refleja un severo edema cerebral y por ello decide, por fin, remitirla al Hospital Materno Infantil de La Coruña, a donde los padres solicitamos en varias ocasiones (desde el principio) que se la trasladara, pero nos lo habían desaconsejado hasta ese momento. Hasta que ya no se podía hacer nada por Eva. Por no dar la cara, nos enviaron al Materno, haciéndonos creer esta doctora que Eva tenía un pequeño edema y que se lo iban a tratar para que se reabsorbiese sin problemas. Sin embargo, cuando llegamos al Materno, nos contaron la verdad: Eva estaba en coma (no sedada, como nos dijo Cabanas) y tenía un edema cerebral irreversible, con lo que se determinó su muerte cerebral.
Lo único bueno que hizo García Cabanas fue modificar correctamente el tratamiento pautado por Pimentel, puesto que a partir de ese momento el sodio de Eva sube (a 122 mEq/l). Lástima que lo hiciera tan tarde, pues para cuando lo modificó, nuestra niña ya tenía un edema irreversible. Pero parece evidente que si ese tratamiento de última hora, lo hubiera pautado Pimentel o Cabanas en cuanto se hizo cargo de la niña, el sodio se habría estabilizado antes de producirse el edema a última hora de la tarde y por lo tanto Eva se habría salvado.
Pues bien, este auto del juez de instrucción que ordena se inicie juicio contra estos dos médicos, fue recurrido en apelación por ambos y ¿qué ha dicho el juez de la Audiencia? Que no ha quedado acreditado en el auto del juez instructor los indicios de culpabilidad de cada investigado (imputado) y que para no generarles indefensión, se ordena archivar la causa. Lo que no nos dice su Señoría es quién va a defender los intereses de mi hija, la víctima. Nos deja sin juicio. Pretende que el juez de instrucción juzgue en su auto a los pediatras, cuando esto corresponde al juez de lo penal. No le llegan los indicios que os acabo de relatar para ordenar que siga el proceso su curso y así poder depurar responsabilidades y culpabilidades. Quizás para comprenderlo mejor tendré que acudir a un curso de esos que da su Señoría en compañía del letrado de Pimentel, el Sr. Gutiérrez Aranguren...
En fin, que La Coruña es muy pequeña. La Justicia existe, el problema es que quien tiene que aplicarla no lo hace. Pero como podréis imaginar, no nos rendimos y seguimos adelante.
Querida Eva, seguiremos luchando en tu memoria. Te lo debemos. La vida te devuelve aquello que das.
Nos queda el Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional. Así que todavía no celebren nada señores pediatras porque la justicia llora hoy, pero quien ríe último, ríe mejor.
jueves, 11 de junio de 2015
Reclamación al Hospital Modelo - Parte II
Recientemente nos hemos enterado de que el Hospital Modelo ha cambiado de gerencia. Ahora todo el grupo hospitalario (el H. Modelo, el H. Belén y demás centros de especialidades) pertenece a HM Hospitales. Vienen de Madrid y han realizado una gran inversión en mejorar sus instalaciones y servicios, pero se "olvidaron" de una importante cuestión: tienen trabajando en sus instalaciones a dos pediatras imputados por homicidio de una niña de 4 años por presunta negligencia médica.
Con nuestro reciente Auto judicial en la mano, en el que su señoría acusa a Julio González Yebra-Pimentel, a María del Carmen García Cabanas y también al Hospital Modelo de homicidio por imprudencia, nos decidimos a comunicar a la nueva directiva el estado actual del proceso judicial y a reclamar un total de seis cuestiones que entendemos que el hospital debe mejorar, según nuestra propia experiencia tras el fallecimiento de nuestra hija en sus instalaciones.
Resumiendo todo mucho: nos recibieron en una reunión personal la actual gerente del H. Modelo, la Dra. Sonia Pedredo Castro, que apenas se pronunció, y el Director General del Grupo HM, Juan Abarca Cidón. Expusimos nuestro caso y pedimos encarecidamente que, de todo cuanto solicitábamos en nuestro escrito-reclamación, lo más importante para nosotros era que tomasen la inmediata decisión de expulsar del Hospital a los dos pediatras mencionados. Existe ya un Auto del Juez acusándolos, el H. Modelo es una empresa privada que debe adoptar, y PUEDE HACERLO, aquéllas decisiones que redunden en un mejor servicio y atención a sus pacientes. Si la intención de esta nueva gerencia es la de mejorar el servicio prestado hasta ahora por el Hospital, no deberían de tener inconveniente en prescindir de estos dos presuntos homicidas. Además, LA JUSTICIA NO SÓLO LA PUEDEN APLICAR LOS JUECES. Esa excusa de que es un magistrado el que debe decidir en este asunto, es una excusa barata y cobarde. Sobre su empresa, Sr. Abarca, decide usted.
Ya sabemos que no hay sentencia, ni la habrá en mucho tiempo. Hay que ser realistas, llevamos cinco años esperando por ella y cuando la tengamos se puede recurrir en diferentes instancias, lo que prolongará nuestra espera por una sentencia firme, tanto, que al menos Pimentel estará jubilado. Y mientras no llega esa sentencia, estos pediatras siguen ejerciendo su trabajo y viviendo como si nada hubiese pasado... Cualquier empresa privada no te admitiría como trabajador en su plantilla si sabe que tienes un proceso penal pendiente. ¿Contratarías a una cajera si se ha presentado contra ella una denuncia por robo? ¿Una cuidadora de niños imputada por malos tratos infantiles? ¿Un pediatra acusado por homicidio por negligencia médica?. ¡Por supuesto que no!
También es cierto que hay casos de negligencias médicas que resultan dudosos, ambiguos, con muchos peros. No se pueden tomar decisiones a la ligera, es cierto. Por eso les pedimos que estudiaran el caso concreto de Evita. Hay tantos indicios claros y evidentes de que las cosas se hicieron mal, que un Director General y su Gerente (ambos médicos) pueden apreciar sin dudar la mala actuación de estos dos pediatras. Igual que lo ha hecho un juez al dictar Auto de apertura de Juicio Oral. ¡Qué estamos hablando de responsabilidad penal, no sólo de responsabilidad civil!. Muy pocos casos de negligencia médica se siguen por vía penal. ¿Por qué? Porque muy pocos presentan evidencias tan claras de culpabilidad como el de Eva.
Durante esa reunión se habló de todo esto y el argumento del Sr. Abarca fue, principalmente, que esperaría a la sentencia del juez, que la toma de esa decisión que nosotros le pedíamos le suponía un desembolso económico demasiado elevado. ¡Vaya! Pues fíjate tú, ahora resulta que es una cuestión económica. Si existe una sentencia no tiene que pagarles indemnización, claro, pero mientras no la haya ¿qué pasa? Evidentemente le da igual si estos tipos continúan metiendo la pata y si nuestra hija falleció por la negligencia de dos empleados de su hospital. Lo importante es el dinero que les tendría que pagar de indemnización. Eso es lo que le duele. Claro Eva no era su hija, no la conocía de nada. Pero es que incluso se permitió el lujo de aconsejarnos que "pasáramos página", que dejáramos a la justicia actuar y que siguiéramos viviendo. Pues claro que seguimos viviendo, intentando transmitir felicidad a nuestros otros dos hijos y a quienes nos rodean. Pero ¿pasar página? Sr. Abarca ¡¡qué me han matado a mi hija por ineptos y por actuar con absoluta negligencia!! ¿Cómo voy a olvidarme de todo hasta que la justicia dicte sentencia? Y hasta entonces ¿aquí no ha pasado nada? SE PUDO HABER EVITADO y esa carga la llevaremos siempre en nuestro corazón. Ni siquiera una sentencia nos quitará ese dolor. Pero por lo menos que la vida de estos dos pediatras no continúe sin consecuencias para ellos. Que llevan 5 años como si nada y ¡¡NO PUEDE SER!!
Estamos hartos de esperar, de que quien puede hacer algo no lo haga. De encontrarnos gente como usted que pretende defender lo indefendible por corporativismos deleznables o por el vil dinero. Basta ya de que los errores sólo los paguen las víctimas.
Terminamos repitiendo lo que ya le comentamos en su momento al Sr. Abarca:
"Por un hijo se llega a hacer aquello que nunca imaginamos. Nuestros hijos son el mayor logro de nuestra vida, la razón de ser de nuestra existencia".
domingo, 21 de diciembre de 2014
Callando bocas
Hace unos meses, cuando tan sólo faltaba la declaración de un testigo, nos informaron desde el juzgado del cambio de juez instructor en el caso de Eva. En ese momento pensamos que esto supondría un mayor retraso en la marcha del proceso, pero no fue así. La nueva magistrada nos prometió estudiar nuestro caso a fondo y emitir auto a la mayor brevedad posible para, así, cerrar la fase de instrucción de una vez por todas. Y así lo hizo, cumplió su palabra y consiguió darle la celeridad que el anterior juez instructor no logró. Así que, después de todo, el cambio de magistrado resultó ser beneficioso.
Pues bien, para que todos podáis entender un poco todo esto, de forma muy breve os contamos cómo es el desarrollo de un proceso penal: primero presentamos la querella criminal ante el juzgado de instrucción. Si el juez instructor aprecia posibles indicios delictivos, dará comienzo la fase de instrucción, esto es, se inicia una investigación en la que cada parte, querellantes y querellados, aportarán los medios de prueba que estimen oportunos para sus intereses; y el propio juez y el Fiscal, también podrán solicitar más pruebas, como informes técnicos, declaración de testigos, escritos, documentos, grabaciones de imagen o de voz, etcétera.
Cuando el juez instructor considere que ya tiene datos suficientes para emitir una valoración de toda la investigación realizada, dictará un Auto del cual se pueden derivar dos acontecimientos: que se archive el procedimiento por falta de pruebas que evidencien la comisión del delito; o bien decidir la apertura de juicio oral porque confirma la existencia de indicios delictivos. En este último caso, toda la investigación realizada por el juez instructor se traslada al Juzgado de lo Penal que corresponda según reparto, y entonces se celebrará juicio y se dictará la correspondiente sentencia por parte del juez de lo penal.
Nosotros, por fin, ya tenemos AUTO DE APERTURA DE JUICIO ORAL contra el Dr. Julio González Yebra-Pimentel y contra la Dra. Mª del Carmen García Cabanas.
Nos ha parecido un auto breve (sólo tiene tres folios) pero muy bien redactado, por su claridad y contundencia. Su señoría ha captado perfectamente todo, obviando lo no interesante del asunto, y prestando especial atención a los informes médicos aportados por todas las partes.
Nuestra hija Eva, como ya sabéis algunos, fue operada en el Hospital Modelo de La Coruña para extirparle amígdalas y vegetaciones el 28 de Abril de 2.010. A pesar de que la operación en sí fue realizada con éxito, al cabo de unas horas se complicó su estado de salud como consecuencia de una bajada de sodio brutal, conocida esta severa dolencia como hiponatremia. La dirección del Modelo decidió avisar al pediatra Pimentel esa noche, y al día siguiente se encargó la Dra. Cabanas de seguir tratando a Eva. Tal y como dice el auto "el tratamiento prescrito por los facultativos JULIO GONZÁLEZ YEBRA-PIMENTEL y MARÍA DEL CARMEN GARCÍA CABANAS que estuvieron a cargo de la menor fue escaso en cantidades y de muy lenta administración, hubiera sido preciso un seguimiento estricto para evaluar la corrección de dicho parámetro analítico y al persistir la sintomotalogía clínica (de lo que se dio cuenta a las cinco de la madrugada) realizar una reevaluación médica de la niña, incluyendo pruebas analíticas". Dice además que "en todo caso debieron realizarse controles clínicos y de laboratorio repetidos para evitar lo que finalmente sucedió". Fijaros en la expresión PARA EVITAR LO QUE FINALMENTE SUCEDIÓ... Duele...y mucho. Termina la magistrada diciendo que "cuando se pautó el tratamiento correcto ya era tarde".
Pues ahora, como dice el título de esta entrada, a callar bocas, esas que tan avispadas como crueles han intentado defender a los presuntos culpables de la muerte de Eva con argumentos tan faltos de verdad como llenos de hipocresía. Ahora ya no es sólo su familia la que cree que Eva falleció por la negligencia de Pimentel y Cabanas, ahora también hay un juez que así lo considera. Esperaremos al juicio y a la sentencia para que se confirme su culpabilidad y esperamos que entonces los presuntos homicidas den la cara y terminen en la cárcel e inhabilitados por mucho tiempo.
Gracias por habernos leído, por seguir ofreciéndonos vuestro apoyo y vuestros ánimos. Gracias en nombre de Eva y toda su familia y amigos. Todavía queda camino por delante y nos hacéis mucha falta.
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jueves, 19 de julio de 2012
[Televisión] Imputan a un anestesista por la muerte de una niña en A Coruña tras una intervención de amígdalas
Los padres afirman que el suero que se empleó no se aplica en operaciones pediátricas
Un anestesista ha sido imputado en relación con la causa abierta en un juzgado de A Coruña por la muerte de una niña de cuatro años tras una operación de amígdalas y vegetaciones, en mayo de 2010, según informan los padres en un comunicado. En él, aseguran que el suero que le suministraron no se emplea en operaciones pediátricas.
Tras ser sometida a una intervención en el Hospital Modelo de A Coruña, que se desarrolló con "normalidad", la niña sufrió una "hiponatremia", una bajada de los valores del sodio, que, según los padres y querellantes, "tuvo su origen en el tipo de suero administrado durante la operación por el médico anestesista", añaden en alusión al ahora imputado.
"El suero glucosalino suministrado a la menor hace ya tiempo que no sólo no se aplica en operaciones a pacientes pediátricos, sino que además está proscrito explícitamente por los peligros que se pueden derivar, como así sucedió en el caso de Eva", indican en su comunicado.
Los padres de la niña presentaron una querella por homicidio contra dos pediatras. Durante la fase de instrucción, Paula Puig y Raúl Varela han aportado un informe médico elaborado por un especialista "que demuestra de forma contundente y clara la incorrección del tratamiento pautado por resultar éste escaso en la cantidad de sodio que había que aportar a la niña y por la lentitud de administración del mismo", señala en relación a la actuación de estos dos médicos.
CAMBIO DE LOS PROTOCOLOS
Ahora, además de "justicia", piden se cambien los protocolos del hospital "para evitar negligencias como las sufridas por nuestra hija", indican A raíz del fallecimiento de la menor, pusieron también en marcha la campaña "Pediatría Responsable", cuyo objetivo es "señalar las actuales deficiencias en la atención sanitaria infantil", indican.
El proceso por el fallecimiento de la niña está en fase de instrucción, a la espera de un auto que determine si ha lugar o no a la apertura de juicio oral, "dependiendo de si el juez considera la existencia de indicios de criminalidad en las actuaciones de los imputados", explican.
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Nuevo imputado
El Juez que lleva la instrucción del caso de Eva ha considerado que hay indicios suficientes para imputar al anestesista: José Luis Rodríguez Núñez, que trabaja en el Hospital Modelo.
Posiblemente, la causa, el origen de la hiponatremia que padeció Eva, puede haber estado en el tipo de suero y en la cantidad administrada durante la operación. Este anestesista administró un suero hipotónico a nuestra hija, cuando en la práctica habitual, especialmente en operaciones a niños, esta clase de sueros no sólo no se emplean, sino que se consideran peligrosos por los múltiples efectos adversos que pueden producir; como lo que le sucedió a Eva: un aumento excesivo del sodio en sangre (hiponatremia).
A día de hoy este suero ya no se sigue utilizando en el Hospital Modelo, suponemos que a raíz de lo que le sucedió a Eva. Nos alegra saber que sí se ha adoptado alguna medida por parte del hospital (aunque no lo quieran reconocer) para evitar que se repita algo similar.
Pero lo peor de todo, respecto de la actuación de este individuo, ya no es que sea presuntamente el culpable de generar en Eva la complicación que tuvo, sino su actitud el día que fue a declarar como imputado ante el juez. No recordaba que los dos médicos imputados reconocieran su culpabilidad en una reunión en la que él mismo participó. Emerge aquí el llamado corporativismo médico, suponemos... Pues es imposible olvidar un reconocimiento tan importante de culpabilidad como el que estos dos pediatras realizaron aquel día.
Pero que poca vergüenza, consideración, humanidad y decencia puede llegar a demostrar el ser humano. Pues sepa usted, Sr. Rodríguez Núñez, que el compañerismo se demuestra con los que trabajan a su lado, no con pediatras que además de realizar mal su trabajo, jamás compartirá con ellos ni quirófano, ni consulta, ni nada parecido. Búsquese otra excusa para callar lo que sabe, para omitir la verdad y por tanto mentir. Y por supuesto, el compañerismo siempre debe ser utilizado para mejorar, para hacer las cosas en equipo de una forma adecuada y beneficiosa para sus pacientes; nunca para tapar errores porque entonces usted estará siendo cómplice de los culpables de la muerte de nuestra hija.
Que pese esto sobre su conciencia: el que calla, el que no recuerda, también miente de forma vil y deliberada. Jamás se lo perdonaremos. Usted protege a sus "compañeros", dos pediatras con los que seguramente nunca cruzó una palabra; nosotros protegemos a nuestra hija, a la alegría de nuestra vida, que sus "compañeros" Pimentel y Cabanas nos arrebataron por sus presuntas negligencias, y usted ahora con su mentira protege y apoya.
Si puede vivir con esa carga de conciencia, entonces es que no es de este mundo; es una bestia carente de escrúpulos y sentimientos. Maldita sea la raza humana cobarde, insensible, interesada y sinvergüenza.
lunes, 4 de junio de 2012
Verdades Inolvidables (2ª parte)
El pasado 25 de Mayo han tenido lugar más declaraciones de testigos que han venido a reforzar, aún más, si cabe, nuestra firme creencia de que nuestra hija Eva estuvo sometida a un intolerable abandono en la UCI del Hospital Modelo y con inadecuados e insuficientes medios hospitalarios y de personal. Para conocer el caso de Eva más a fondo, podéis leer la Información general
Las enfermeras que estuvieron en la UCI aquel día, declararon nuevamente en medio de muchos "no me acuerdo". Una de ellas dijo que trabaja en el Hospital Belén (el cual pertenece a la misma directiva que el Modelo), pero que ese día fue a echar una mano al Modelo porque había bastantes adultos ingresados. Una vez más nos preguntamos sobre la idoneidad de que no ordenaran trasladar a Eva al Hospital Materno, pues además de estar en una UCI para adultos, ese día había bastantes pacientes ingresados. Además, declaró no tener experiencia en UCI pediátrica ¿qué os parece? Todo el personal que trabaje en una Unidad de Cuidados Intensivos debe tener experiencia. Las dolencias de estos pacientes críticos, las técnicas que se les aplican, el seguimiento que se les debe realizar y la aparatología de las UCIs, es muy específica. A pesar de no tener experiencia, hasta ella percibió que la niña había empeorado... Lástima que la Dra. García Cabanas no lo hubiera apreciado así también y recomendara trasladarla o, por lo menos, informarnos a los padres de ello, en lugar de contarnos que estaba recuperándose lentamente...
Hay que destacar otra declaración de una enfermera de la UCI que, además de volver a afirmar que no había médico por la noche, negó su firma de la Hoja de Enfermería. Dijo que fue su compañera la que firmó por ella. Asombrosa declaración que evidencia, una vez más, la falta de orden, seriedad y profesionalidad del personal del Hospital Modelo. Con la importancia que tiene la Hoja de enfermería en una historia clínica, no entendemos semejante actitud. Además, también tenía escasa experiencia (de unos meses).
La otra enfermera que declaró ese día, la que firmó por su compañera la Hoja de Enfermería, también reconoció la ausencia de mejoría de Eva. Al igual que el resto de las enfermeras que declararon, no recordaba resultados de las pruebas realizadas a la niña, ni sabía qué pruebas concretas se le habían hecho, ni el resultado de éstas, ni la evaluación realizada por la Dra. Cabanas del estado de Eva.
Lo siento mucho, pero no compartimos, no entendemos y rechazamos tajantamente esta actitud de "no recuerdo". De todos los pacientes que se ingresan en el Hospital Modelo ¿cuántos acaban en la UCI? De ellos ¿cuántos son niños? Y de los niños ingresados en la UCI ¿a cuántos le sucede lo que le pasó a Eva? És imposible olvidarse de nada, al revés, es un caso que te debe quedar grabado, detalle por detalle; que debes preocuparte de recordar porque vas a declarar ante un juez, pero también por interés profesional y humano también. De todas formas, como ya comentamos, no importa, lo que tenía que quedar claro, quedó clarísimo.
Por último, hacer una especial mención a la declaración de Marta Cobián Casares, miembro de la directiva del Modelo, junto con sus otros dos hermanos. Ella es pediatra y la Coordinadora de Urgencias del hospital. Pues bien, a pesar de tener estos cargos, afirmó no conocer el tratamiento que se la pautó a Eva, ni saber qué pruebas se le realizaron exactamente, ni quiso valorar la actuación de los pediatras. Eso sí, no le quedó otra que afirmar que en la UCI no había médico por la noche. Pero ¿cómo puede ser que una Unidad de Cuidados Intensivos no tenga un médico allí presente? ¿Cómo y quién se hace cargo de una urgencia vital en la UCI? Esto es increíble y muy preocupante. En serio ¿alguien puede creer que nosotros, que cualquiera que sepa que la UCI por la noche carece de un médico presente, dejaríamos allí ingresada a nuestra hija? Evidentemente, NO. Menudos cuidados intensivos... Menuda atención hospitalaria... Menudo abandono a una niña de tan sólo 4 años... ¡¡¡¡Menudo engaño!!!!
Seguiremos informando y opinando, le pese a quien le pese. A principios del mes de Julio, más declaraciones. Ofrecer información es un derecho que vosotros y todos tenemos, y expresar nuestra opinión de forma libre, es un derecho que a nosotros, y a cualquiera, se nos garantiza y reconoce en la propia Constitución española.
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sábado, 19 de mayo de 2012
Verdades inolvidables
Declararon algunas de las enfermeras que atendieron a Eva y también lo hizo su tía Bea. La enfermera que estaba en la planta pendiente de la niña cuando empezó todo, declarará en Lugo, pues al parecer ha pedido expresamente que así sea, ya que reside allí. Suponemos entonces que ya no trabaja en el Modelo... pues no creo que sí esté dispuesta a trasladarse para trabajar, pero no para declarar en un juicio tan importante como lo es éste ¿no? Ya os lo contaré...
De las declaraciones de las tres enfermeras nos llamó poderosamente la atención que una de ellas, Tamara Abad Taboada, la que estuvo en la UCI con Eva toda la noche desde que fue ingresada, no recordaba qué médico estaba ese día en la UCI... Tampoco recordaba si durante la noche, es decir, mientras duró su turno, no recordaba si se le había hecho a la niña alguna prueba (análisis de sangre, de orina, TAC, exploración médica,...). Menos mal que sí se acordó de que fue el Dr. González-Yebra Pimentel quien pautó la medicación y de que fue él quien quedó como médico responsable de la niña; de que Eva tuvo una nueva convulsión a las 5 de la mañana y de qué este hombre fue avisado pero no acudió al hospital a verla. Menos mal que no se le olvidó todo... ¿Sería porque constan por escrito todos estos "detalles"? Lo que escribes hoy, lo puedes leer mañana; de tal forma que no se puede olvidar...
La otra enfermera presente en la UCI, Diana Lema Figueroa, tampoco recordaba si se le habían hecho pruebas a lo largo de la noche pero sí confirmó que el Dr. Pimentel fue avisado de la convulsión y que éste no acudió al hospital. También dejó claro que en la UCI del Modelo el médico encargado de su supervisión no está presente, sino localizable telefónicamente...
Parece evidente que ambas enfermeras no pudieron recordar si se le practicaron pruebas médicas a Eva durante su estancia en la UCI, precisamente porque no se le hicieron. A Eva el Dr. Pimentel le diagnosticó una hiponatremia severa, que toda la doctrina científica coincide en que ésta debe ser corregida en un plazo máximo de 4 horas y controlada por medio de diferentes pruebas y análisis seriados. Sin embargo, la pobre de Eva estuvo ingresada en la UCI durante más de 10 horas sin estar supervisada por ningún médico, sin pruebas ni análisis. A Eva la dejaron abandonada con un tratamiento incorrecto porque el Dr. Pimentel pautó una medicación que le aportaba una cantidad absolutamente insuficiente de sodio para llegar a recuperarse y a un ritmo extramadamente lento.
En cuanto a la declaración como testigo de Bea, la tía de Evita, tuvo una especial relevancia, pues ella trabaja en un hospital en Santiago desde hace 15 años y gracias a su experiencia ofreció una visión quizás más profesional y acertada de ciertos hechos que se dieron y que ella pudo transmitir mejor que otros que no la tenemos. Con su declaración se puso de manifiesto, una vez más, la falta de información a la que nos vimos sometidos sus padres y familiares durante el ingreso de Eva en el Hospital Modelo y de la tranquilidad que se empeñaron en transmitirnos el Dr. Pimentel y la Dra. Gracía Cabanas, a pesar de la extrema gravedad de la dolencia que Eva padecía (hiponatremia severa). También confirmó la precariedad de los medios existentes en la UCI como tal y la escasez de pruebas realizadas a nuestra niña, a pesar de presentar claros síntomas neurológicos que hacían evidente la necesidad de llevar un control estricto y continuo de su estado de salud.
Quitad vuestras propias conclusiones y ojalá nunca tengáis que hacer uso de esta información que os ofrecemos. Os puedo asegurar que si hubiéramos tenido nosotros todos estos datos aquel fatídico 29 de Abril, seguramente hoy no estarías leyendo esto...
El próximo Viernes habrá más declaraciones. Como siempre, os seguiremos contando. Gracias a todos por leernos.
miércoles, 25 de enero de 2012
[Radio] “Pasamos Página”
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martes, 13 de diciembre de 2011
Proceso judicial
Eva estaba sana, la operación se desarrolló bien, pero durante el postoperatorio, por motivos desconocidos y difíciles de concluir, sufrió una importante y gravísima bajada de sodio, llamada Hiponatremia, la cual consideramos que fue tratada de forma errónea y negligente por los pediatras: Julio González Yebra-Pimentel y María del Carmen García Cabanas.
Por este motivo, el 27 de Octubre de 2.010 presentamos en el Juzgado de La Coruña, una querella por homicidio contra estos dos pediatras. Con la querella por homicidio pretendemos que respondan penalmente, pero también reclamamos responsabilidad civil. Solicitamos la máxima de las penas que se les puede pedir por el hecho imputado: 4 años de cárcel y 6 años de inhabilitación.
Fundamentalmente, la querella se basa en los siguientes hechos (para más información, consultar Información general):
- El Dr. Pimentel pautó un tratamiento escaso en cantidades y tiempos para revertir la dolencia que sufría Eva. Ingresada la niña en la UCI, de la lectura de su historia clínica, nos enteramos de que nuestra hija tuvo una crisis a las 5 de la mañana, de la que no sólo no nos informaron a nosotros, sus padres, sino que avisado telefónicamente el Dr. Pimentel, éste NO ACUDE AL HOSPITAL PARA EXPLORARLA y valorar esta recaída. De hecho, nunca más volvió a interesarse por la niña.
- La Dra. Cabanas inicia su turno por la mañana y también se equivoca en el tratamiento, pues apenas modifica el pautado con anterioridad por su compañero, el Dr. Pimentel. Además, nos oculta información tan importante como que la niña tiene una parada respiratoria. Nos asegura que el sodio está subiendo lentamente. Sin embargo, las analíticas dicen lo contrario. El TAC cerebral que le realizan a Eva evidencia un severo edema cerebral irreversible, pero esta doctora nos disfraza la realidad al decirnos que presenta indicios de edema y que debe ser tratado en el Hospital Materno Infantil, por eso se ordena su traslado. Cuando llegamos allí, nos encontramos con la cruda realidad, los médicos del Materno nos dicen que la niña está en coma, que el edema que presenta es irreversible, lo que se traduce en muerte cerebral.
El proceso judicial ahora mismo está en fase de instrucción. Se están realizando pruebas documentales, declaraciones de los imputados, de testigos, etc. Posteriormente, el juez deberá valorar las pruebas realizadas y determinará en un auto si existen indicios de criminalidad o no. Si considera que no, se archivará la querella; si considera que sí, entonces dictará auto de apertura de juicio oral. Ésta sería la segunda fase del procedimiento: primero se investiga (fase de instrucción) y después, si el juez lo considera, se inicia el juicio propiamente dicho (fase de juicio oral); el cual se desarrollará ante otro juez diferente al de la instrucción.
Todavía estamos en la fase de prueba. Han declarado los dos médicos imputados y ahora, en breve, declararán otros testigos. También conviene señalar, que en principio hay dos imputados, pero a raíz de las pruebas practicadas pueden salir más.
Os seguiré contando las novedades y espero haberme explicado bien, ya que muchos me preguntáis por cómo van las cosas en el juzgado. Van lentas, porque ya hace más de un año que presentamos la querella, pero confiamos en el juez y en que se haga justicia. La verdad es que ahora ya no tenemos prisa...
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